Fundación Jiménez Díaz impulsa Emily.AI, el primer dispositivo inteligente de oxigenoterapia finalista mundial en el AI for Good Global Summit 2026

La tecnología, implementada de forma pionera en la Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios del hospital, ha sido seleccionada entre más de 500 proyectos internacionales de inteligencia artificial con impacto social

El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz refuerza su liderazgo en innovación clínica con la implementación de Emily.AI, el primer dispositivo médico basado en inteligencia artificial explicable capaz de adaptar el flujo de oxígeno a las necesidades reales de cada paciente. La tecnología ha sido seleccionada como finalista mundial del AI for Good Innovation Factory Grand Finale, celebrado en el marco del AI for Good Global Summit 2026 en Ginebra, tras competir con más de 500 proyectos internacionales.

El dispositivo, desarrollado por una startup catalana a partir de la observación de la práctica clínica en la Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios (UCIR) de la Fundación Jiménez Díaz, permite monitorizar de manera continua los parámetros fisiológicos del paciente, anticipar cambios en la saturación de oxígeno y ajustar automáticamente el tratamiento en tiempo real.

La Fundación Jiménez Díaz es, hasta el momento, el único hospital implicado en el programa y actúa como promotor, implementador y socio de codesarrollo clínico. Desde la incorporación del centro al proyecto en 2022, más de 50 pacientes de su UCIR han recibido oxigenoterapia controlada mediante esta tecnología, con excelentes resultados.

Inteligencia artificial aplicada a la oxigenoterapia
Emily.AI representa una nueva generación de soluciones médicas orientadas a transformar la oxigenoterapia convencional en un tratamiento personalizado, predictivo y automatizado. Su funcionamiento se basa en algoritmos de inteligencia artificial explicable, dispositivos médicos y software clínico que permiten adaptar de manera continua el suministro de oxígeno.

El sistema analiza en tiempo real la evolución de cada paciente y ajusta el flujo de oxígeno para mantenerlo dentro de su rango terapéutico óptimo. Esta capacidad de anticipación permite superar el modelo tradicional, basado en ajustes manuales e intermitentes, y avanzar hacia una atención respiratoria más precisa.

Como afirma Daniel Oliva, director y fundador de Emily.AI, empresa desarrolladora del dispositivo, su tecnología «combina liderazgo clínico, trabajo multidisciplinar, excelencia en IA explicable, hardware médico, arquitectura software, visión emprendedora y rigor regulatorio para convertir la oxigenoterapia [administración terapéutica de oxígeno a concentraciones mayores que las del aire ambiental; un tratamiento esencial que apenas ha evolucionado en las últimas décadas, traduciéndose en una demanda estructural y uno de los mayores desafíos infraatendidos en la salud global] en una terapia personalizada, predictiva, automatizada y de precisión».

Además del ajuste automático del oxígeno, el sistema permite la monitorización y el control en remoto, integra en una única plataforma la información de todos los pacientes conectados y contribuye a reducir la carga asistencial de los profesionales sanitarios.

Una tecnología nacida de la práctica clínica
El origen de Emily.AI está estrechamente vinculado a la actividad asistencial de la Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios de la Fundación Jiménez Díaz. La experiencia acumulada por sus profesionales permitió identificar la necesidad de avanzar hacia un sistema capaz de adaptar la oxigenoterapia de forma continua, evitando periodos de saturación insuficiente o excesiva.

El sistema monitoriza de forma permanente los parámetros fisiológicos, anticipa variaciones en la saturación de oxígeno y modifica automáticamente el flujo administrado. El objetivo es mantener a cada paciente dentro de su rango terapéutico, explica la Dra. Sara Heili, jefa asociada del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz y responsable de su UCIR.

«Diseñado por y para el paciente -añade la Dra. Alba Naya, especialista del mismo servicio, y nacido desde la Medicina para su uso tanto en hospitales como en el domicilio, contribuye a mejorar la seguridad clínica, a reducir la carga asistencial y a optimizar el uso del oxígeno medicinal». El codesarrollo con el equipo clínico de la Fundación Jiménez Díaz ha permitido trasladar una hipótesis tecnológica a un entorno asistencial real, adaptando el dispositivo a las necesidades concretas de pacientes y profesionales.

Reconocimiento mundial en inteligencia artificial con impacto social
El AI for Good Global Summit es el principal encuentro de Naciones Unidas dedicado al uso de la inteligencia artificial para resolver desafíos sociales, sanitarios y medioambientales. Está organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, agencia especializada de la ONU, y reúne anualmente a investigadores, gobiernos, empresas, inversores y organizaciones internacionales.

En este contexto, Emily.AI fue seleccionada para presentar su tecnología ante un jurado internacional formado por especialistas en inteligencia artificial, salud e inversión de impacto. Su participación en la final mundial sitúa al proyecto entre las iniciativas con mayor potencial para generar un impacto positivo en la salud global.

Para sus promotores, la presencia de Emily.AI en el AI for Good Innovation Factory Grand Finale y ser finalistas entre más de 500 proyectos internacionales supone un «importante reconocimiento internacional al trabajo al trabajo realizado durante estos años en el ámbito de la IA aplicada a la salud y, sobre todo, a la necesidad de transformar una terapia que utilizan millones de pacientes cada día; e impulsar a seguir trabajando para que la inteligencia artificial contribuya a hacer la oxigenoterapia más segura, personalizada y accesible en cualquier lugar del mundo».

La participación en el encuentro también ha permitido abrir nuevas oportunidades de colaboración con hospitales, organizaciones internacionales, empresas tecnológicas, inversores y otros agentes del ecosistema de innovación.

Más de 50 pacientes tratados en la Fundación Jiménez Díaz
La oxigenoterapia es uno de los tratamientos más utilizados en medicina y resulta esencial para pacientes con insuficiencia respiratoria, neumonías, enfermedades respiratorias, intervenciones quirúrgicas, cuidados intensivos o necesidades de atención domiciliaria.

Sin embargo, su administración continúa dependiendo en gran medida de ajustes manuales e intermitentes. Esta forma de actuación puede provocar periodos de hipoxemia o hiperoxemia y aumentar el riesgo de complicaciones clínicas.

«Emily.AI trabaja para sustituir este modelo reactivo por una oxigenoterapia inteligente, capaz de adaptarse de forma continua a las necesidades fisiológicas de cada paciente mediante inteligencia artificial», añade. En la UCIR de la Fundación Jiménez Díaz, más de 50 pacientes con insuficiencia respiratoria y necesidad de oxigenoterapia titulada han recibido ya tratamiento controlado mediante Emily.AI. Para participar en el programa, los pacientes debían presentar estabilidad hemodinámica suficiente para tolerar la sesión y un patrón ventilatorio compatible con una monitorización pulsioximétrica fiable.

La tecnología se ha aplicado en tres escenarios clínicos diferentes: pacientes en respiración espontánea, pacientes con ventilación mecánica no invasiva y pacientes con ventilación mecánica invasiva. Según la Dra. Heili, los resultados obtenidos hasta el momento han sido «excelentes».

Seguridad clínica, personalización y reducción de la carga asistencial
Entre las principales ventajas de Emily.AI destaca su capacidad para adaptar el tratamiento a la evolución del paciente en tiempo real. Frente a un modelo basado en comprobaciones puntuales, el dispositivo realiza un seguimiento continuo y modifica el flujo de oxígeno cuando detecta cambios en los parámetros fisiológicos.

Este enfoque permite mejorar la seguridad clínica, reducir la exposición a niveles inadecuados de oxígeno y favorecer una respuesta más rápida ante un posible deterioro respiratorio. Al mismo tiempo, la automatización de la titulación de oxígeno contribuye a liberar tiempo de los profesionales para otras tareas asistenciales de mayor complejidad. La posibilidad de utilizar la tecnología tanto en entornos hospitalarios como domiciliarios amplía además su potencial para mejorar la continuidad asistencial y acercar una atención respiratoria especializada a pacientes que se encuentran fuera del hospital.

Una innovación alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El informe de The Lancet Global Health Commission on Medical Oxygen Security identifica el acceso seguro, equitativo y eficiente al oxígeno medicinal como una intervención con un elevado potencial para mejorar la salud global.

En este marco, Emily.AI contribuye principalmente al Objetivo de Desarrollo Sostenible 3, centrado en la salud y el bienestar, al mejorar la eficacia y la seguridad de la oxigenoterapia, detectar de forma precoz el deterioro respiratorio y favorecer una atención más personalizada.

La tecnología también se alinea con el ODS 9, dedicado a la industria, la innovación y las infraestructuras, al incorporar inteligencia artificial y hardware médico avanzado a un tratamiento esencial. Asimismo, contribuye al ODS 10, relacionado con la reducción de las desigualdades, al facilitar el acceso a atención respiratoria especializada en diferentes entornos asistenciales.

La optimización del consumo de oxígeno medicinal conecta el proyecto con el ODS 12, de producción y consumo responsables, mientras que la reducción de la carga asistencial y la automatización de determinados procesos refuerzan el ODS 8, sobre trabajo decente y crecimiento económico. El modelo de colaboración entre hospitales, centros de investigación, universidades, administraciones y empresas tecnológicas también se vincula con el ODS 17, centrado en las alianzas para alcanzar los objetivos globales.

Liderazgo clínico de la Fundación Jiménez Díaz
La Fundación Jiménez Díaz cuenta con 23 años de experiencia como centro de referencia nacional en cuidados respiratorios intermedios. Entre 2003 y 2023, más de 7.600 pacientes fueron atendidos en su UCIR, una trayectoria que ha permitido desarrollar un conocimiento especializado en el abordaje de la insuficiencia respiratoria. El hospital lidera la innovación clínica del proyecto Emily.AI y aporta la validación en entorno real, el conocimiento asistencial y la integración de la tecnología en la práctica médica. Su participación desde 2022 marcó el salto cualitativo del proyecto desde una hipótesis tecnológica hasta una solución clínica aplicada a pacientes.

Por su parte, Emily.AI es una empresa de tecnología sanitaria con sede en Barcelona que desarrolla herramientas de inteligencia artificial dirigidas a personalizar la oxigenoterapia. Su plataforma combina algoritmos explicables, software clínico y dispositivos médicos para ofrecer un tratamiento continuo, predictivo y adaptado tanto al ámbito hospitalario como al domiciliario.

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